Proyecto
23/07/96,
237 versión final
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LIBRO
VERDE
VIVIR Y TRABAJAR
EN LA
SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN:PRIORIDAD PARA LAS PERSONAS
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Basado en el documento COM (96) 389 final
Índice
1. Prioridad para las personas
en la sociedad de la información: resumen 2
2. ¿Por qué un Libro Verde? - Invitación a un
diálogo político, social y civil 4
3. Trabajar en la sociedad de la información 6
3.1. La preocupación: revolución de las cualificaciones
e inestabilidad del empleo 6
3.2. Los hechos: un nuevo mundo laboral 6
3.3. El primer desafío: lograr que se conozcan
y tengan presentes
las nuevas formas de organización del trabajo 8
3.4. El segundo desafío: garantizar
que las PYME saquen el máximo
partido de las SI 8
3.5. El tercer desafío: modernizar
las instituciones de la vida laboral 9
3.6. Un nuevo concepto de seguridad del empleo
10
3.7. Una nueva cultura de anticipación 11
3.8. Puntos de reflexión ulterior 12
4. El empleo en la sociedad de la información
13
4.1. Los temores: ¿crecimiento sin empleo y fin
del trabajo? 13
4.2. Los hechos: crecimiento constante del empleo
desde 1960 14
4.3. El primer desafío: prevenir las políticas
que deparan ventajas para unos a expensas de otros 17
4.4. El segundo desafío: gestión más eficaz del
proceso de transformación
del empleo 18
4.5. El tercer desafío: superar
el déficit de competencias 19
4.6. Revisar la educación y la formación para
que vayan a la par con la revolución de las TIC 20
4.7 La plataforma: Las nuevas prioridades en los programas
de convergencia 23
4.8 Puntos de reflexión ulterior 24
5. Cohesión: vivir en la sociedad de la información
5.1 La preocupación: ¿concentración o cohesión? 25
5.2 Los hechos: la diferencia está en las políticas públicas 25
5.3 El primer desafío: sacar el mejor partido del nuevo marco reglamentario
26
5.4 El segundo desafío: la base de los recursos humanos 27
5.5 El tercer desafío: habilitación e integración 28
5.6 Consolidar el progreso 34
5.7 Puntos de reflexión ulterior: 36
6. La sociedad de la información - el modelo europeo 36
1. Prioridad para las personas
en la sociedad de la información: resumen
- Estamos viviendo un
período histórico de cambio tecnológico, consecuencia del desarrollo
y de la aplicación creciente de las tecnologías de la información y
de la comunicación (TIC). Este proceso es diferente y más rápido que
cualquiera que hayamos presenciado hasta ahora. Alberga un inmenso potencial
para la creación de riqueza, elevar el nivel de vida y mejorar los servicios.
- Las TIC ya forman
parte integrante de nuestra vida cotidiana, nos proporcionan instrumentos
y servicios útiles en nuestro hogar, en nuestro lugar de trabajo, por
todas partes. La sociedad de la información no es la sociedad de un
futuro lejano, sino una realidad de la vida diaria. Añade una nueva
dimensión a la sociedad tal como la conocemos ahora, una dimensión de
importancia creciente. La producción de bienes y servicios se basa cada
vez más en el conocimiento.
- No obstante, la rapidez
con que se introducen las TIC varía mucho entre países, regiones, sectores,
industrias y empresas. Los beneficios, en forma de prosperidad, y los
costes, en forma de precio del cambio, tienen una distribución desigual
entre diferentes países de la Unión y entre ciudadanos. Es comprensible
que el ciudadano se sienta inquieto y exija respuestas a sus preguntas
sobre las repercusiones de las TIC. Sus preocupaciones pueden resumirse
en dos preguntas fundamentales:
• La primera de ellas se refiere al empleo:
¿no destruirán estas tecnologías más empleos de los que crean? ¿Seré capaz
de adaptarme a los nuevos modos de trabajar?
• La segunda pregunta se refiere a la democracia
y a la igualdad: la complejidad y el coste de las nuevas tecnologías, ¿no
harán aumentar los desequilibrios entre las zonas industrializadas y las menos
desarrolladas, entre los jóvenes y los viejos, entre los que están enterados
y aquellos que no lo están?
- Para dar respuesta
a estas preocupaciones necesitamos unas políticas públicas capaces de
ayudarnos a sacar fruto del progreso tecnológico y de asegurar el acceso
equitativo a la sociedad de la información y la distribución justa del
potencial de prosperidad. El presente Libro Verde quiere estimular el
debate sobre el desarrollo de la Sociedad europea de la Información
y centra su atención en los temas clave de la organización del trabajo,
el empleo y la cohesión social.
1.1. Trabajar en la sociedad de la información
(Capítulo 3)
- En los últimos 50
años las TIC han permitido reducir enormemente los costes del almacenamiento
y tratamiento de la información. Ahora presenciamos una reducción semejante
en el coste de la transmisión de la información. Comienza la revolución
de la distribución de la información. De este modo, las TIC están transformando
la vida laboral, la organización de las empresas y la sociedad en su
conjunto. Las empresas dejan de ser organizaciones jerarquizadas y complejas
con puestos de trabajo simples para convertirse en organizaciones descentralizadas
y comunicadas en redes con puestos de trabajo más complejos. Las empresas
de más éxito combinan en un planteamiento integrado las TIC con la educación
y la formación y con la transformación organizativa. Fomentar este planteamiento
presenta algunos retos.
• Un primer reto consiste en lograr que
se conozca y tenga presente el potencial del nuevo modelo de organización
del trabajo para acrecentar la productividad y la satisfacción en el trabajo.
• Un segundo reto consiste en ayudar a
las PYME, que son la fuente de generación de empleo en la UE, a acrecentar
al máximo el potencial de ese cambio para aumentar su competitividad.
• Un tercer reto consiste en modernizar
el marco de contratación de la vida laboral para encontrar maneras de conciliar
la flexibilidad y la seguridad.
1.2. El empleo en la sociedad de la información
(Capítulo 4)
- En las últimas décadas,
la tasa de empleo en Europa ha registrado un aumento constante, aunque
lento. La introducción de las TIC no parece haber cambiado el ritmo
de creación de empleo. Si acaso, el crecimiento ha traído consigo un
ligero aumento en la intensidad de empleo. La introducción de las TIC
tiene un enorme efecto en las necesidades de cualificaciones, por lo
que las políticas de empleo deben prestar una mayor atención a las inversiones
en recursos humanos. Así lo indica el desequilibrio ya existente entre
la oferta de cualificaciones y la demanda de cualificaciones nuevas:
el mercado laboral de dos velocidades.
• Lo que Europa necesita es una revisión
profunda de sus sistemas de educación y formación para que vayan a la par
con la revolución de las TIC y sigan el ritmo del avance tecnológico en los
años venideros.
• De basarse en la enseñanza, el sistema
educativo debe pasar a basarse en el aprendizaje. Las empresas deben ofrecer
más aprendizaje a través de la práctica. Los desempleados deben pasar por
la reconversión profesional y no por el paro de larga duración y la pérdida
de cualificaciones.
1.3. Cohesión: vivir en la sociedad de
la información (Capítulo 5)
- Reforzar la cohesión
económica y social sigue siendo uno de los objetivos primordiales de
la Unión. El avance hacia la convergencia de ingresos per cápita en
los Estados miembros ha sido positivo pero lento; por otra parte, sin
embargo, las disparidades entre regiones de un mismo Estado miembro
han tendido a aumentar a lo largo de los años. Las TIC pueden tener
una importante función de apoyo al desarrollo regional y local y de
fomento de la integración y la habilitación; la cuestión clave es saber
cómo maximizar las oportunidades y minimizar los riesgos que las TIC
presentan para la cohesión.
• Un primer reto consiste en asegurar que
la liberalización de las telecomunicaciones avance plena y rápidamente por
toda la Unión y que el marco legal apoye los objetivos de cohesión.
• Un segundo reto consiste en integrar
de manera más estrecha las políticas de los Fondos Estructurales con las políticas
de la sociedad de la información, a fin de estimular el acceso y el recurso
a las modernas TIC. El proceso de una mayor participación local mediante pactos
por el empleo locales y regionales podría ser un vehículo importante para
una nueva política de cohesión que conlleve una mayor intensidad de empleo
y se oriente en mayor medida hacia los recursos humanos.
• Un tercer reto consiste en asegurar que
la sociedad de la información se convierta en un medio para crear una sociedad
más inclusiva. La sociedad de la información debería ser una sociedad de personas,
utilizada para las personas y por las personas para revelar el poder de la
información, y no para crear desigualdades entre los "ricos" en
información y los "pobres" en información.
1.4. Principios que deben guiar la sociedad
de la información (Capítulo 6)
- El modo en que desarrollemos
la sociedad de la información, el cambio más fundamental de nuestro
tiempo, debe reflejar las ideas y los valores que conforman la Unión
Europea. Para ganar y merecer el amplio apoyo de los ciudadanos europeos,
estas ideas y estos valores deben ser transparentes. Por esto la Comisión
invita a todas las partes interesadas a reflexionar sobre las posibilidades
de formular un conjunto de principios comunitarios comunes para el desarrollo
de la Sociedad europea de la Información.
2. ¿Por qué un Libro Verde? - Invitación
a un diálogo político, social y civil
- La importancia de
la sociedad de la información (SI) como fuerza positiva del cambio se
destacaba en el Libro Blanco de la Comisión de 1993 "Crecimiento,
competitividad y empleo". Este Libro Blanco, junto con el subsiguiente
informe "Europa y la sociedad global de la información", lanzó
-con el pleno respaldo del Consejo Europeo- una importante serie de
iniciativas para ayudar a configurar y promover la SI en Europa.
- El Plan de Acción
de la Comisión de 1994 "Europa en marcha hacia la sociedad de la
información" presentaba una visión general del programa de trabajo
de la Comisión sobre la sociedad de la información y hacía particular
hincapié en las cuestiones sociales. Estos temas también se subrayaron
en el Pacto Europeo de Confianza para el Empleo de la Comisión. El presente
Libro Verde es parte de un paquete de iniciativas que está preparando
la Comisión para actualizar y sacar adelante el Plan de Acción de 1994.
- Con el fin de arrojar
alguna nueva luz sobre los retos sociales que plantea la sociedad de
la información, la Comisión ha recabado el asesoramiento de algunos
de los más eminentes expertos europeos sobre el modo de fomentar la
creación de empleo, la solidaridad social, la igualdad de oportunidad
y de acceso y la preservación de la diversidad cultural de Europa en
la sociedad de la información.
- La Comisión estableció
dos grandes grupos: un Grupo de Expertos de Alto Nivel inició su trabajo
en mayo de 1995 y presentó su informe preliminar "Construir la
sociedad europea de la información para todos nosotros" en febrero
de 1996. De manera paralela, la Comisión creó un Foro de la sociedad
de la información, que cuenta con una amplia base de 128 miembros. El
primer informe anual del Foro fue adoptado en junio de 1996. La SI también
constituyó uno de los cuatro temas principales del Primer Foro Europeo
sobre Política Social, celebrado en Bruselas en marzo de 1996.
- Los informes del Grupo
de Expertos de Alto Nivel y del Foro tenían por objeto estimular el
debate sobre estos temas en círculos más amplios que los medios empresariales
y universitarios ya familiarizados con ellos. Están disponibles como
complementos al Libro Verde, y al final del presente documento figuran
los detalles sobre el modo de obtenerlos en su versión íntegra.
- La Comisión ha decidido
presentar un Libro Verde para fomentar el debate y la concienciación
sobre las cuestiones sociales que se plantean. Sólo la participación
activa de un amplio número de agentes permitirá a nuestras sociedades
estar a la altura de los retos y de las opciones que se nos presentan.
- Así pues, el objetivo
es suscitar comentarios y un debate sobre el Libro Verde, así como sobre
los dos informes del Grupo de Expertos de Alto Nivel y del Foro que
lleva asociados, durante el resto del año 1996. Este proceso dará comienzo
en septiembre, en colaboración con la Presidencia irlandesa, en un coloquio
europeo que tendrá lugar en Dublín. A la luz de las reacciones registradas,
la Comisión presentará propuestas de acción en 1997.
- Todos los Estados
miembros están estudiando, de una forma u otra, los desafíos sociales
lanzados con el advenimiento de la sociedad de la información. El Libro
Verde plantea cuestiones que afectan a las responsabilidades de los
gobiernos y de las administraciones regionales y locales, a los interlocutores
sociales y a la sociedad civil. En el respeto pleno del principio de
subsidiariedad, la Comisión examinará en qué medida se podría obtener
un valor añadido al reunir la experiencia, mediante proyectos de demostración
u otras iniciativas, el patrocinio común de la investigación y el intercambio
sistemático de información, como contribución complementaria y catalizadora
de las políticas y medidas de los Estados miembros. Los Fondos Estructurales
tienen un importante papel que desempeñar en este proceso, en particular
el Objetivo nº 4 y la iniciativa comunitaria ADAPT-BIS.
- El Libro Verde también
es el complemento de una serie de actividades que ya se hallan en curso
en otros ámbitos de trabajo de la Comisión, en particular el Libro Blanco
sobre la enseñanza y el aprendizaje, que centra su atención en las cualificaciones
y conocimientos que serán necesarios para que las personas puedan participar
plenamente en la sociedad de la información, así como la próxima iniciativa
"Aprender en la sociedad de la información".
- En el marco de la
cooperación existente, el presente Libro Verde tiene por objeto:
• profundizar el diálogo político
con las instituciones europeas y los Estados miembros, en particular sobre
las políticas de empleo en el marco del proceso de Essen (el Informe Único
al Consejo Europeo de diciembre de 1996 y el desarrollo de los programas multianuales
de 1997),
• centrar el diálogo social entre
empresarios y sindicatos sobre estos temas y estimular las iniciativas conjuntas
a nivel europeo,
• estimular un diálogo civil, en
particular con las ONG, sobre las bases de las Conclusiones del Foro de la
Política Social Europea de marzo 1996.
Se invita a todas las personas interesadas a
formular sus comentarios sobre los temas que se plantean en el presente Libro
Verde.
3. Trabajar en la sociedad de la información
3.1. La preocupación: revolución de las
cualificaciones e inestabilidad del empleo
- En los últimos 20
años venimos presenciando una revolución en las tecnologías de la comunicación
y de la información (TIC) cuyo alcance es mucho mayor de lo que la mayoría
de nosotros pudimos haber imaginado. Uno de los principales efectos
de estas nuevas tecnologías ha sido la reducción drástica del coste
y del tiempo necesario para almacenar, procesar y transmitir la información.
Estos impresionantes cambios en las relaciones de precios afectan de
manera fundamental el modo en que organizamos la producción y distribución
de bienes y servicios y, por ende, el propio trabajo. Esta evolución
está transformando el trabajo, las estructuras de cualificaciones y
la organización de las empresas, lo que introduce un cambio fundamental
en el mercado de trabajo y en la sociedad en su conjunto.
- Las modificaciones
a que dan lugar en la estructura de cualificaciones, modalidades de
trabajo, empresas, bienes y servicios, son desconcertantes e imponen
a los trabajadores y a los empresarios exigencias nuevas y muy diferentes.
Las competencias estáticas asociadas a cada función, así como los modelos
y las técnicas de gestión tradicionales, están resultando inadecuados
e inflexibles en un lugar de trabajo que exige de los trabajadores y
de los mandos justo lo contrario: el desarrollo de una nueva cultura
industrial y de empresa caracterizada por la flexibilidad, la confianza,
el compromiso y la capacidad para anticiparse al cambio y cosechar sus
frutos.
- La tasa de destrucción
de empleo a finales del siglo XX no difiere demasiado de la registrada
durante los cambios estructurales del pasado. Más problemática es ahora
la nueva naturaleza de la destrucción de empleo. El nuevo ritmo del
cambio y los nuevos modos de producción que genera requieren unas cualificaciones
básicas más amplias y nuevos procesos de producción para responder a
unas demandas de mercado que evolucionan constantemente. Esto provoca
una gran preocupación por lo que respecta a la seguridad de los empleos,
el contenido del trabajo, la obsolescencia de las cualificaciones y
la relación entre las pautas de trabajo y de vida. También genera retos
para el objetivo comunitario de igualdad de oportunidades y de acceso.
Esto no significa, sin embargo, que en el futuro sólo encontrarán trabajo
las personas con un alto nivel educativo e iniciadas en las tecnologías
de la información. Seguirá habiendo trabajos tradicionales y manuales,
pero su importancia relativa irá disminuyendo.
3.2. Los hechos: un nuevo mundo laboral
- Nuestras economías
se están transformando, pasan de la producción manual estandarizada
hacia productos y servicios más diversificados, basados en el conocimiento.
Por esta razón las TIC ofrecen inmensas posibilidades para aumentar
la productividad y los salarios reales y, con ello, para un crecimiento
económico fuerte y nuevos empleos.
- Durante mucho tiempo
la revolución tecnológica no aceleró el crecimiento de la productividad.
Unido a esto, el lento crecimiento de la productividad frenó el incremento
de los salarios reales y entibió las expectativas de los consumidores,
que repercuten en el ánimo de los consumidores por comprar y de las
empresas por invertir y crear nuevos empleos. Hoy se conocen muy bien
las principales razones por las cuales las TIC no han conducido a una
mayor productividad: en el pasado, la introducción de nuevas tecnologías
se vio obstaculizada por la falta de una adecuada transformación organizativa.
- A pesar de estos problemas,
y aunque a veces se afirme lo contrario, la economía y los sistemas
de mercado de la UE poseen una fluidez notable. Un estudio de la Comisión
sobre la investigación empírica indica una tasa global de creación y
desaparición de empresas en Europa de al menos un 10% anual, en algunos
sectores incluso mucho más, cuando en los Estados Unidos la "vida"
media de un empleo es de 4-5 años.
- En general, esto indica
que cualesquiera que sean los problemas que se planteen para el éxito
de la integración de las TIC, no deben atribuirse a la falta de flexibilidad
en el empleo a nivel de empresas. En los últimos años hemos visto un
número creciente de ejemplos en los cuales la introducción de las TIC
ha satisfecho las expectativas más elevadas. La principal conclusión
que permiten sacar estos ejemplos es la necesidad de un planteamiento
integrado, que vincule la introducción de las TIC con la educación y
la formación y con la transformación organizativa.
- El éxito en la organización
de tales "empresas flexibles" depende cada vez más de los
procesos, y cada vez menos de las funciones especializadas. Los trabajadores
realizan una serie de tareas, en lugar de pasar el trabajo de una persona
a otra. Las organizaciones jerarquizadas y complejas con puestos de
trabajo simples están dando paso a organizaciones menos jerarquizadas,
más descentralizadas y conectadas en redes, con puestos de trabajo más
complejos. La nueva empresa flexible se ha descrito como una flota de
pequeños barcos que navegan todos en la misma dirección, en oposición
a un petrolero gobernado desde un puesto de mando central. Es importante
que este cambio no se entienda como "un nuevo modelo" de organización
del trabajo sino como un proceso de perfeccionamiento constante de la
organización del trabajo.
- Europa es consciente
de estos avatares de la organización. No nos faltan ideas innovadoras
y ya poseemos una población laboral relativamente bien formada. Tal
como se indica en el Libro Verde de la Innovación de la Comisión, nuestro
punto débil reside en la combinación de innovación tecnológica y organizativa.
Las estrategias de alta calidad y alto rendimiento exigen formación
a nivel de empresas, una cuidadosa configuración de los puestos de trabajo
y una rápida puesta en práctica de las innovaciones. El Grupo Consultivo
sobre la Competitividad, presidido por el Sr. Ciampi, presenta una revisión
de casos sobre las nuevas formas de organización del trabajo. Las conclusiones
del Grupo confirman que estas innovaciones en la organización de las
empresas conducen a una mejora del rendimiento del negocio, una mayor
estabilidad de los puestos de trabajo y un enriquecimiento de los mismos.
3.3. El primer desafío: lograr que se conozcan
y tengan presentes las nuevas formas de organización del trabajo
- El principal obstáculo
a esta evolución es la falta de conocimientos sobre las nuevas formas
de organización del trabajo y sobre el potencial que alberga la organización
flexible. Los directivos de empresas también pueden mantenerse con razón
cautelosos sobre las innovaciones que alteran sistemas y procedimientos
que en ese momento deparan un nivel de rendimiento aceptable, frente
a la entrada en un ámbito desconocido en el que existe incertidumbre
sobre el modo de terminar el proceso de cambio y la duración de éste.
No existen soluciones "llave en mano". La propia flexibilidad
de las tecnologías significa que deben estar engastadas en la organización
social del lugar de trabajo para poder alcanzar una combinación competitiva
de productividad, rendimiento y calidad. Así pues, la cuestión clave
es cómo aumentar el conocimiento del potencial de los nuevos planteamientos
de la organización del trabajo.
- Es fundamental encontrar
el equilibrio justo entre lo que ha de hacerse a nivel de empresa y
lo que podría hacerse a nivel nacional y europeo. La clave del éxito
reside en posibilitar y apoyar las iniciativas locales, donde los gobiernos
e instituciones europeas desempeñen una función catalizadora, propiciadora
de nuevas iniciativas. Pero la función de las autoridades públicas exige
un alto grado de compromiso y una actuación a diferentes niveles. Esto
significa comprender las nuevas formas de organización del trabajo y
sus implicaciones para la política pública y para la empresa, y responder
con eficacia en muchos terrenos, desde el desarrollo económico a las
políticas comerciales, desde las políticas de investigación al desarrollo
de las cualificaciones, e impregnar estas respuestas con los valores
de igualdad de oportunidad y de acceso.
3.4. El segundo desafío: garantizar que
las PYME saquen el máximo partido de la SI
- El nuevo concepto
de planteamiento integrador de las TIC, de la educación y formación
y de la transformación organizativa ofrece a las empresas un enorme
potencial para hacerse más competitivas y mejorar las condiciones de
trabajo. Tiene ventajas particulares para las PYME, que constituyen
el motor principal del crecimiento de empleo (especialmente las "microempresas"),
puesto que todo el concepto descansa en la unidad pequeña, orientada
por el mercado, descentralizada y basada en el trabajo de equipo.
- Las TIC determinan
en grado variable la creación de empleo en las PYME. Para las PYME de
orientación más internacional, la SI ofrece ventajas importantes. En
algunos casos, la aparición de micronegocios está directamente vinculada
a las TIC. En otros casos, los micronegocios no son más que una prolongación
de los servicios profesionales y de las consultorías tradicionales.
No obstante, los imperativos que pesan sobre las PYME y sus problemas
específicos para acceder a los mecanismos de anticipación y formación
justifican una atención prioritaria. En este contexto, el interés principal
debería ser poner a las PYME en situación de tomar en sus propias manos
la adaptación a la sociedad de la información, y los instrumentos y
tecnologías de la sociedad de la información deberán ayudarles a alcanzar
este objetivo. El nuevo Programa Integrado para las PYME recientemente
presentado por la Comisión propone iniciar una acción piloto para determinar
las prioridades de las PYME y detectar los obstáculos que frenan la
utilización de las tecnologías de la información en las mismas.
3.5. El tercer desafío: modernizar las
instituciones de la vida laboral
- Además de aumentar
la sensibilización sobre el potencial de las nuevas formas de organización
del trabajo, hemos de resolver la cuestión de la modernización de las
instituciones y del marco institucional de la vida laboral. El mundo
del trabajo ha de estar organizado de manera que apoye y facilite los
avances positivos en lugar de dificultarlos. Esto también significa
mejorar la calidad de las cualificaciones y, por tanto, de la educación
y de la formación (véase el Capítulo 4).
- También significa
implantar el marco legal y contractual adecuado (derecho laboral, convenios
colectivos, relaciones industriales, etc.) para ofrecer a las empresas
y a las personas una mayor flexibilidad y, al mismo tiempo, deparar
a los trabajadores la suficiente estabilidad en el empleo. Las legislaciones
laborales de los Estados miembros que parten del modelo tradicional
de trabajo a tiempo completo, empleo de duración indefinida basado en
un centro de trabajo ya no pueden responder enteramente a las necesidades
de una producción de bienes y servicios basada en el conocimiento.
- Las nuevas prácticas
de organización del trabajo tienden a difuminar el elemento central
de la relación laboral clásica: la noción de empleador se hace más compleja
(grupos de empresas, empresas de coparticipación, redes, subcontratistas);
se ha diversificado el lugar en que se realiza el trabajo; se han individualizado
las prácticas en materia de tiempo de trabajo para responder a necesidades
y exigencias particulares; en algunos casos, las retribuciones en función
de la dedicación pueden sustituirse por retribuciones basadas en cometidos
específicos, y aumenta el grado de autonomía del trabajador. En otras
palabras, el empleo asalariado y el autoempleo tienden a converger,
lo que resta claridad al ámbito de aplicación de la legislación laboral
y reduce su eficacia en algunos campos (contratos atípicos, teletrabajo
y casos en que el trabajo se confía al exterior o se subcontrata).
3.6. Un nuevo concepto de seguridad del
empleo
- Es importante mantener
un debate bien informado sobre estas condiciones básicas para el desarrollo
de la vida laboral. No obstante, el debate público sobre las instituciones
de la vida laboral se limita a menudo a esgrimir argumentos simplistas
sobre la regulación o la liberalización. La naciente sociedad de la
información exige un debate más complejo y fundamental sobre el marco
institucional que puede configurar este nuevo mundo del trabajo.
- Las TIC integradas
con la educación y la formación y con la transformación organizativa
ofrecen un gran potencial para mejorar la productividad y fomentar buenos
empleos con buenos salarios y retribuciones. Las políticas públicas
deben partir de esta premisa. No obstante, es necesario desplazar la
atención del debate regulación-liberalización hacia la perspectiva más
fructífera de un nuevo equilibrio entre flexibilidad y seguridad del
empleo y las ventajas mutuas para las empresas y los trabajadores del
equilibrio entre los dos elementos. Ésta es la nueva perspectiva que
la Comisión ha querido introducir en la consulta de los interlocutores
sociales sobre el tiempo de trabajo.
- Este nuevo equilibrio
entre flexibilidad y seguridad incluye, por un lado, el recurso al trabajo
a tiempo parcial, el trabajo temporal, los contratos de duración determinada,
el teletrabajo y las nuevas formas de relación de trabajo según aconsejen
las circunstancias. Por otra parte, comprende no sólo la seguridad contra
los despidos arbitrarios y la discriminación, sino también la seguridad
procedente de una mayor participación en la marcha de la empresa y la
posibilidad de aumentar las competencias y la empleabilidad en beneficio
tanto de la empresa como del trabajador. En este contexto, hay que encontrar
los sistemas más eficaces para lograr la participación del trabajador
en estos asuntos.
- Éstos son ejemplos
de la necesidad de renovación. De manera más fundamental, es necesario
replantear de raíz todos los sistemas -protección del empleo, jornada
laboral, protección social, seguridad e higiene- para adecuarlos a un
mundo laboral organizado de forma diferente, en particular un mundo
en el cual las fronteras entre trabajo y ocio, trabajo y aprendizaje,
trabajo por cuenta ajena y por cuenta propia son, o pueden hacerse,
más difuminadas. Es necesario desarrollar y ampliar el concepto de seguridad
para los trabajadores, pensar más en la seguridad que dan la empleabilidad
y el mercado laboral que en la seguridad del puesto de trabajo individual.
Debería pensarse en la seguridad dentro del cambio, no en la seguridad
contra el cambio. En este contexto, es importante tener particularmente
en cuenta las cuestiones de igualdad y el modo de garantizar que el
cambio impulse los esfuerzos por lograr la desagregación del mercado
de trabajo y una mayor conciliación del trabajo con la vida familiar,
tanto para hombres como para mujeres.
- A la luz de esta evolución,
la Comisión prepara un Libro Verde sobre la organización del trabajo
y de la jornada laboral que examinará, desde un punto de vista económico,
las implicaciones que para la Unión Europea y los Estados miembros tendrán
los cambios en la organización del trabajo y de la jornada laboral,
a fin de lanzar un debate, sobre todo con y entre los interlocutores
sociales.
- En la segunda mitad
de 1996 la Comisión también presentará una Comunicación sobre el impacto
del teletrabajo desde el punto de vista del Derecho laboral, la seguridad
y la salud y la protección social. La Comunicación tendrá por objetivo
animar a los Estados miembros y a los interlocutores sociales a hallar
las buenas prácticas y aplicar las medidas que permitan mejorar las
condiciones de trabajo de los teletrabajadores.
- Las TIC también ofrecen
nuevas oportunidades en el campo de la seguridad e higiene en el trabajo.
La aplicación de nuevas tecnologías puede aportar un valor añadido considerable
a las actividades de evaluación de riesgos, la recogida, selección y
difusión de la información, la educación y la formación en materia de
seguridad e higiene en el trabajo, y también para los usuarios finales,
sobre todo las PYME. El Cuarto Programa Comunitario de Seguridad, Higiene
y Salud en el Trabajo (1996-2000) aborda de forma activa las cuestiones
relacionadas con la repercusión de la SI sobre las condiciones de vida
y de trabajo; del 13 al 15 de noviembre de 1996 se organizará en Bruselas
una conferencia sobre estos temas.
3.7. Una nueva cultura de anticipación
- Las intervenciones
del Fondo Social Europeo en aplicación del Objetivo nº 4, junto con
la iniciativa comunitaria ADAPT que lleva asociada, tienen por objetivo
principal mejorar la gestión de los recursos humanos mediante la anticipación
de los cambios que traerá consigo la sociedad de la información, sobre
todo aumentando las inversiones en capital humano. Los cambios estructurales
darán lugar a cambios permanentes en el empleo en términos de volumen,
estructura y cualificaciones. Es fundamental, sobre todo, desarrollar
en las empresas una capacidad de anticipación que les permita identificar
y minimizar el impacto negativo de estos cambios. Esto también contribuirá
a explotar nuevas oportunidades de empleo mediante una formación orientada
de cara a las nuevas necesidades en cualificaciones.
- Las necesidades de
adaptación a que ello da lugar se sienten a nivel tanto macroeconómico
como de empresa. Por esta razón, uno de los principales objetivos del
planteamiento anticipador debería ser el permitir a las empresas determinar
con mayor facilidad sus necesidades cuantitativas y cualitativas en
recursos humanos, en el contexto de una mejor comprensión del cambio
global, para así mejorar la capacidad interna y externa de adaptación.
3.8. Puntos de reflexión ulterior
- La evolución de las
relaciones entre las nuevas formas de organización del trabajo y el
marco jurídico del trabajo plantea algunas cuestiones fundamentales
que deben debatirse en el contexto del diálogo social y del proceso
definido en Essen en materia de empleo.
4. El empleo en la sociedad
de la información
4.1. Los temores: ¿crecimiento sin empleo
y fin del trabajo?
- El principal problema
económico, social y político de Europa es el desempleo elevado y persistente.
Dieciocho millones de personas se encuentran sin empleo, la mitad desde
hace un año o más. A ellos deben añadirse como mínimo 9 millones más
de trabajadores desmotivados que buscarían trabajo si tuvieran la esperanza
de encontrarlo.
- Esta situación deprimente
ha conducido a un debate sobre el "fin del trabajo" y un "crecimiento
sin empleo" vinculado a las repercusiones de las TIC sobre la vida
laboral. Tanto la OIT como la OCDE y la UE han realizado estudios a
gran escala durante los últimos años para comprender mejor la naturaleza
del problema del empleo en Europa, centrando su atención en puntos específicos
como la relación entre tecnología y empleo, y en la relación más general
entre políticas macroeconómicas y estructurales.
- La transición hacia
la sociedad de la información ya está en curso, y esto provocará inevitablemente
modificaciones importantes en las pautas de vida y de trabajo del ciudadano
europeo. El desafío consiste en configurar la naciente sociedad de la
información de tal manera que no pasemos de largo de las ventajas globales
ni debilitemos la solidaridad entre los europeos. En este Libro Verde
merecen especial atención tres aspectos:
- el efecto general de las TIC sobre el empleo
- la gestión más eficaz del proceso de transformación
del empleo
- el efecto sobre los mercados de trabajo en
términos de oferta y demanda de cualificaciones y competencias
4.2. Los hechos: crecimiento constante
del empleo desde 1960
- Es un hecho bien conocido
que en las dos últimas décadas la Unión Europea presenta, por término
medio, una tasa de empleo mucho menor que los Estados Unidos y Japón
(en torno al 60% comparado con el 70% o más) y que, a diferencia de
estos países, el nivel de desempleo en la Unión Europea no ha dejado
de mantenerse cerca del 10% durante gran parte de la última década.
- No obstante, también
puede observarse que la tasa de crecimiento del empleo prácticamente
no ha cambiado durante las últimas tres décadas y media en diferentes
partes del mundo desarrollado, si bien se ha situado en niveles diferentes:
alrededor del 2% en los EEUU, alrededor del 1% en Japón y 0,3% en Europa.
Cabe observar que la tasa de crecimiento del empleo no ha bajado de
manera significativa desde 1973, año de la primera crisis del petróleo
y punto de partida de la desaceleración del crecimiento económico.
- Así pues, el aumento
del desempleo en Europa no refleja tanto una reducción en el volumen
de trabajo disponible, sino que se debe en gran medida al desfase existente
entre crecimiento del empleo (0,3% anual por término medio) y crecimiento
de la población activa (0,6% anual por término medio). La constancia
del crecimiento del empleo durante todo el período 1960-1995 no indica
la inexorable desaparición de los puestos de trabajo sino que el empleo
no logró crecer lo suficiente para mantenerse a la par con el crecimiento
de la población activa.
- Contrariamente a la
idea de que el progreso técnico se limita a ahorrar mano de obra, la
información disponible indica que el crecimiento ha traído consigo un
ligero aumento, y no reducción, en la intensidad de empleo, puesto que
el ritmo de creación de empleo se ha mantenido constante frente a la
drástica caída del crecimiento económico de los años 70 y 80. Estos
datos también sugieren que las capacidades relativas de las economías
americanas y europeas para crear empleo no han cambiado desde 1973.
Hasta entonces, se necesitaba un crecimiento anual del 4,3% para que
la economía empezara a generar empleo en Europa, y en los EEUU se requería
un 2%. En la actualidad se crean nuevos empleos en cuanto el crecimiento
alcanza el 2% en Europa, y el 0,6% en los EEUU.
- Este nuevo régimen
de crecimiento y empleo se refleja en la desaceleración del crecimiento
de la productividad registrada a partir de 1973. La tasa de aumento
de la productividad y del PNB iba bajando pese a la introducción de
más y más TIC, mientras que el aumento del empleo proseguía a un ritmo
muy similar al de antes. Cualquiera que sea la explicación exacta de
esta paradoja -el debate y el análisis están en curso-, lo que está
claro es que los datos agregados no confirman la tesis del "fin
del trabajo", ni tampoco del principio de un crecimiento sin empleo.
El mejor comportamiento del empleo en los EEUU, Canadá y Japón no pueden
atribuirse a una menor utilización de tecnologías ahorradoras de mano
de obra.
- Al contrario, el avance
de las TIC ha sido en general mayor en estos países -especialmente en
los EEUU- que en Europa. Es más, dentro de la Unión Europea los Estados
miembros más avanzados en lo tocante a las TIC también tienden a tener
las tasas de empleo más elevadas. Como ocurre con cualquier cambio tecnológico,
la difusión de las TIC es un factor de crecimiento, y existe un vínculo
positivo entre progreso tecnológico, productividad y crecimiento económico
que ofrece potencial para el auge de formas de empleo nuevas. El progreso
tecnológico estimula la innovación, crea potencial para nuevas oportunidades
de empleo, especialmente para las PYME. Es necesario aprovechar este
mayor potencial de crecimiento para reducir el desempleo y para lograr
que las economías europeas no se queden atrás en la escena mundial.
- La principal repercusión
de las TIC en lo tocante al empleo es la reestructuración radical de
los puestos de trabajo y del mundo laboral. El declive de la industria
manufacturera no es uniforme: si bien han desaparecido empleos de
baja tecnología, bajas cualificaciones y bajas retribuciones, también
asistimos a la expansión de los empleos de alta tecnología, altas cualificaciones
y altas retribuciones.
- La principal fuente
de crecimiento de empleo es el sector de servicios. Se han ganado
empleos tanto en el ala dinámica como en el ala más tradicional. Las
ganancias de empleo asociadas a las nuevas tecnologías han compensado
de sobras los posibles desplazamientos de mano de obra. De hecho, el
crecimiento del empleo en el sector de servicios ha sido más rápido
en aquellos países que más han invertido en la aplicación de nuevas
tecnologías.
- Hasta el momento,
la expansión del empleo en el sector de las TIC ha quedado bastante
limitada debido a la recesión de la coyuntura económica. Pero este hecho
encubre circunstancias bastante heterogéneas. El empleo en los sectores
de la electrónica de consumo, la fabricación de equipos de tratamiento
de datos y de telecomunicaciones ha bajado de forma patente. Los niveles
de empleo en la industria de los componentes y de los servicios de telecomunicaciones
se han mantenido estables. En contraste, el empleo en los servicios
informáticos experimenta un crecimiento constante, casi ha triplicado
su tamaño desde 1980 y emplea actualmente en la Unión a unos 750 000
trabajadores. Este sector tiene perspectivas especialmente buenas para
el crecimiento del empleo, sobre todo en los nuevos servicios de alta
cualificación e intensidad de conocimientos como son el software
multimedia y la formación de usuarios finales.
- A grandes rasgos,
se espera que en el corto plazo estas tendencias se mantengan, a excepción
de los servicios de las telecomunicaciones, donde se prevén pérdidas
de puestos de trabajo debido a la digitalización y liberalización que
a corto plazo no se verán compensados por la creación de empleos para
los trabajadores recién llegados al mercado laboral. Sin embargo, estas
tendencias no tienen en cuenta la creación de empleo en otros ámbitos
relacionados con la sociedad de la información. Los servicios audiovisuales
han registrado un notable crecimiento del empleo, con un incremento
del 37% durante el período 1983-1992, y las perspectivas de que sigan
en aumento son muy buenas. También ha habido creación de empleos relacionados
con las TIC en sectores como los teleservicios, los telebancos y la
distribución al por menor, aunque es difícil hacer estadísticas sobre
las cifras exactas. La observación estadística de esta evolución en
la economía, y especialmente en los ramos de servicios pertinentes,
constituye un reto para el sistema estadístico.
- Además, los efectos
positivos de la sociedad de la información sobre el empleo no deberían
limitarse a otros sectores con ella relacionados y a las TIC. Los estudios
realizados por la Comisión ponen de manifiesto que la liberalización
de las telecomunicaciones, combinada con la rápida introducción de las
TIC, también dará lugar a la creación de empleos y a un mayor nivel
de bienestar en el resto de la economía. El auge de las inversiones
en nuevos equipos de telecomunicaciones y de tratamiento de datos, unido
a la reducción general de los precios y al aumento de los ingresos reales
como consecuencia de las reducciones en las tarifas de telecomunicaciones,
a medio y largo plazo tendrá efectos positivos en el resto de la economía
en términos de empleo y de valor añadido. Esta ganancia de empleos compensará
ampliamente cualquier pérdida de puestos de trabajo que pudiera darse
en el sector de las telecomunicaciones. Este mecanismo se aplica no
sólo a las telecomunicaciones sino también a la difusión de todas las
TIC. El problema, sin embargo, es la gestión del desfase cronológico
de estos procesos, y ayudar a las personas a adaptarse a los nuevos
desafíos y oportunidades del mercado de trabajo.
- Aunque resulta difícil
cuantificar las reglas de creación de empleo que conformarán la sociedad
de la información a largo plazo, los pronósticos muestran que se crearán
nuevos empleos en toda la economía, y no sólo en la industria de las
TIC ni en los nacientes servicios multimedia, sino también en todos
los demás sectores de los servicios y de la industria, incluso en los
tradicionales y en aquellos que están en declive. Son abundantes los
ejemplos en los que la introducción y utilización de las TIC en las
empresas ha tenido un notable impacto positivo sobre el empleo.
- Durante el período
1985-1994 el empleo en el sector de servicios de la Unión Europea aumentó
en unos 10 millones de puestos de trabajo. Si bien el 80% de este crecimiento
global del empleo se produjo durante el período 1985-1990, la segunda
mitad del período todavía registró un crecimiento de 2 millones de puestos
en el mundo de los negocios, la informática y la investigación, el mismo
aumento que en el período anterior (con 600 000 empleos adicionales
en educación y 900 000 en sanidad e higiene pública), todos ellos sectores
en los que las TIC tienen una importante repercusión. La única rama
importante del sector de servicios con pérdida de empleos durante el
período 1990-1994 fue el comercio al por mayor y al por menor, donde
el declive del empleo se debió principalmente a la recesión de la demanda
y no al aumento de la productividad.
- Estas nuevas pautas
de empleo también afectan a la distribución hombres/mujeres en el mercado
de trabajo. El crecimiento en el sector de servicios ofrece nuevas oportunidades
para las mujeres que entran en el mercado de trabajo. El empleo de las
mujeres ha ido en aumento desde mediados de la década de los 60 hasta
principios de la década de 1990. Ha aumentado la proporción de mujeres
en la población activa, y un porcentaje significativo de los nuevos
empleos femeninos son trabajos a tiempo parcial. Frente a la tendencia
de largo plazo de crecimiento del empleo femenino, el empleo masculino
ha venido reduciéndose desde 1965, exceptuando algunos años a finales
de la década de 1980.
4.3. El primer desafío: prevenir las políticas
que deparen ventajas para unos a expensas de otros
- Una conclusión es
que el débil crecimiento del empleo en Europa, que gira en torno al
0,3% anual, y el desempleo elevado y persistente que lo acompaña, tiene
su explicación en factores distintos de los tecnológicos. En Europa
el desempleo empezó a aumentar a mediados de la década de 1970. Hasta
1985 se perdió un número significativo de puestos de trabajo, y al mismo
tiempo la población activa creció con mayor rapidez que nunca. Durante
el largo período de crecimiento de la segunda mitad de la década de
1980 se crearon 10 millones de nuevos puestos de trabajo. No obstante,
durante el período 1992-1993 se perdieron la mitad de los nuevos empleos.
- Diversos factores,
incluidas las circunstancias macroeconómicas, contribuyeron en la emergencia
y escala del desempleo. No obstante, es importante comprender los aspectos
estructurales que le subyacen. El alto nivel de desempleo se debe a
la prolongación de los periodos de desempleo. El desempleo se ha convertido
en desempleo de larga duración y exclusión social debido a la pasividad
de las políticas de empleo consistentes principalmente en ofrecer una
ayuda para completar los ingresos a la mayoría de los desempleados,
en lugar de dotarles de nuevas cualificaciones para permitirles volver
a empezar en un mercado de trabajo nuevo, más necesitado de competencias
y cualificaciones.
- Con el Mercado Único,
Europa está dando un gran paso adelante en la modernización de la economía.
Es algo más que una enorme mejora estructural. También ofrece nuevas
condiciones para el crecimiento y para políticas macroeconómicas fundadas
en el empleo. Los Estados miembros deben aprovechar en mayor medida
el efecto multiplicador, tal como se subraya en el documento de la Comisión
"Pacto europeo de confianza para el empleo". En él se destaca
el potencial del proceso de integración. Este potencial todavía no se
ha aprovechado en su totalidad. Es particularmente el caso de la lucha
por un mayor número de empleos.
- El ya alto grado de
integración e interdependencia económica de Europa ha aumentado más
todavía. En consecuencia, la actuación sostenida y coordinada ofrece
un mayor valor añadido que la suma de las medidas individuales y dispares
que puedan adoptarse en cada Estado miembro. Este enfoque se abordará
en el informe estratégico que se está preparando a petición del Consejo
Europeo de Florencia sobre la capacidad de la Unión Europea, como entidad,
para conducir una política de empleo. Esto exige sustituir la actitud
improductiva de "ventajas para unos a expensas de otros" por
la actitud más productiva de política de crecimiento coordinada, y así
crear confianza entre los consumidores y los inversores. Tal política
fundada en el crecimiento propiciaría extraordinariamente las condiciones
para la creación de puestos de trabajo en la sociedad de la información.
4.4. El segundo desafío: gestión más eficaz
del proceso de transformación del empleo
- La destrucción de
empleo y la creación de empleo forman parte integrante del proceso de
cambio estructural consecuencia de la introducción de las TIC. Las empresas
pueden poner mucho de su parte para amortiguar estas repercusiones planificando
con anticipación sus necesidades en materia de puestos de trabajo, y
son ya muchos los ejemplos existentes de políticas imaginativas negociadas
entre interlocutores sociales. Se trata no sólo de educación y formación,
como se ha indicado antes, sino también de tiempo de trabajo, de moderación
salarial para conservar puestos de trabajo, de la defensa de la equidad
dentro del proceso de cambio compensándolo con la creación de empleos
en las economías locales y regionales.
- Para gestionar con
eficacia el proceso del cambio, es necesaria la participación de todos
los agentes económicos e institucionales: empleadores, trabajadores,
administraciones públicas a todos los niveles, instituciones de educación
y de formación y servicios de apoyo a la empresa. Un comportamiento
empresarial anticipador necesita, en muchos casos, apoyo y ayuda externos,
puesto que este proceso puede tener su origen en acuerdos de cooperación
y asociaciones interempresas y en asociaciones de entidades públicas
y privadas con el fin de mejorar las estructuras locales de apoyo a
la empresa. Esto es particularmente importante para las PYME, que necesitan
el apoyo y la participación en redes para aumentar su capacidad innovadora,
definir estrategias de negocio y anticipar sus necesidades en materia
de cualificaciones. Para facilitar estos cambios también puede recurrirse
a los Fondos Estructurales, en particular la actuación para el Objetivo
nº 4 y las iniciativas comunitarias ADAPT y PYME (véase el apartado
3.7).
- En definitiva, si
los trabajadores han de cooperar en el proceso de transformación continua
que requiere la sociedad de la información, deberán encontrarse nuevas
formas de gestionar el proceso de transformación del empleo. Es una
responsabilidad que incumbe tanto a los gobiernos como a los interlocutores
sociales.
4.5. El tercer desafío: superar el déficit
de competencias
- La revolución de las
TIC desempeña un importante papel en el funcionamiento del mercado de
trabajo al reformar el trabajo propiamente dicho, las estructuras de
cualificación y la organización del trabajo. Dado que la nueva tecnología
es una tecnología de la información, presupone no sólo una mayor capacidad
básica de lectura, escritura y cálculo, sino también una nueva
forma de competencia básica, la capacidad de interacción con la nueva
tecnología.
- Los avances tecnológicos
y la competencia entre empresas estimulan la velocidad del cambio estructural.
Cada año, por término medio, más del 10% de los puestos de trabajo desaparecen
y son sustituidos por puestos diferentes en procesos nuevos, en empresas
nuevas, que en general requieren competencias nuevas, más elevadas o
más amplias. El ritmo de la oferta es mucho más lento que el ritmo de
adquisición de nuevas cualificaciones. Cada año, un grupo de edad, el
2-3% de la población activa, cesa su actividad laboral por motivos de
edad u otros, y entra uno nuevo, con un nuevo bagaje de educación y
formación, con nuevas competencias. La gran rapidez con que se transforman
las empresas y la limitada oferta de nuevas cualificaciones dan lugar
a un grave desfase, un "mercado laboral de dos velocidades",
excedentaria en cualificaciones viejas y deficitaria en competencias
nuevas.
- El desafío verdadero
para la transformación y la revalorización de las cualificaciones reside
en la readaptación de las personas que ya forman parte de la población
activa, para ponerlas a la altura de las nuevas exigencias de la sociedad
de la información. Ahora bien, muchos miembros de la población activa
poseen competencias básicas limitadas en lo que se refiere a la lectura,
la escritura y el cálculo, cada vez más necesarias en la sociedad de
la información, y muchos de ellos no tienen educación ni formación para
trabajar con las nuevas tecnologías. Las personas con una formación
profesional obsoleta o insuficiente tropiezan con dificultades para
volver a encontrar ocupación. La mayor parte de la formación y reconversión
se organiza para los jóvenes, y no para las personas que ya poseen un
empleo ni para aquellas que han estado trabajando durante 10, 20 ó 30
años y han perdido su empleo.
- La mayoría de ellos
reciben sólo una ayuda para complementar sus ingresos hasta que encuentren
un nuevo trabajo, o mientras esperan la jubilación anticipada. El problema
es que no aparecen empleos nuevos para competencias viejas. Los nuevos
empleos requieren competencias nuevas. El desfase seguirá aumentando
hasta que los gobiernos y empleadores emprendan una política nueva,
mucho más radical, para dotar a las personas de nuevas cualificaciones
y competencias vinculadas al desarrollo de nuevas formas de organización
del trabajo y a la introducción de nuevas tecnologías.
- Esto plantea a los
gobiernos y a los interlocutores sociales, empresas y trabajadores un
gran desafío, cuya envergadura ilustran el envejecimiento de la población
y las previsiones según las cuales la renovación tecnológica proseguirá
a un ritmo acelerado. Dentro de diez años, el 80% de la tecnología que
utilizamos hoy en día será obsoleta y sustituida por tecnologías nuevas
y más avanzadas. En ese momento, el 80% de la población activa trabajará
con una preparación de educación y formación formal de más de 10 años
de antigüedad. Los profundos cambios en el perfil demográfico no hacen
sino resaltar la envergadura del cambio. La población laboral envejece,
y la tecnología rejuvenece.
4.6. Revisar la educación y la formación
para que vayan a la par con la revolución de las TIC
- Lo que Europa necesita
es una revisión profunda de sus sistemas de educación y formación para
que estén a la par con la revolución de las TIC y sigan el ritmo del
avance tecnológico en los años venideros. Necesitamos una nueva interacción
entre trabajo y formación, en lugar de la antigua interacción entre
trabajo y no trabajo, que dé al individuo la oportunidad de desarrollar
sus cualificaciones y competencias y crecer en concordancia con la revolución
permanente de cualificaciones que acompaña a las TIC.
- A largo plazo, Europa
deberá desarrollar una nueva arquitectura de educación y formación que
implique a todas las partes de los sistemas educativos y de formación,
incluidas las escuelas, y que esté concebida e impartida de forma más
apropiada, con especial atención a la prevención del sexismo, pero que
también permita la participación más eficaz de las personas de edad
y de aquellas con discapacidades. Este esfuerzo se está iniciando en
estos momentos con el Año Europeo 1996 de la Educación y de la Formación
Permanentes y con el Libro Blanco sobre la enseñanza y el aprendizaje.
No obstante, lo más urgente es detener la creciente obsolescencia de
las cualificaciones de la población activa adulta mediante un planteamiento
de anticipación activa de la adaptación y del cambio industrial. La
rapidez y la previsión son esenciales, dado que todos los indicios apuntan
hacia un círculo vicioso de destrucción de empleo, desempleo de larga
duración y obsolescencia de las cualificaciones que será más difícil
de corregir cuanto más tiempo pase.
- Cuatro aspectos son
de la máxima importancia para mejorar la empleabilidad de la persona:
- sentar las mejores bases: los cimientos de
nuestros conocimientos y cualificaciones se echan durante los primeros años
de la educación, y los procesos que conlleva evolucionarán con la expansión
de la sociedad de la información. La calidad y la organización de la enseñanza
preescolar y escolar se verán profundamente afectadas. Es necesario poner
la mira en los enseñantes y formadores, y asegurar y desarrollar la calidad
de su formación profesional inicial y continua para hacer el mejor uso de
las nuevas TIC. Los programas e infraestructuras para conectar a las escuelas
con el pleno potencial de la sociedad de la información, especialmente en
las regiones más remotas donde peligran las infraestructuras, son de particular
importancia. Los Estados miembros, a quienes incumbe claramente la responsabilidad
de la organización y del contenido de la educación escolar, deberán seguir
elaborando programas adecuados que tengan en cuenta la sociedad de la información;
la Unión Europea podrá contribuir prestando su apoyo a la puesta en común
de la experiencia, especialmente en las regiones menos favorecidas. Además,
el Consejo Europeo reunido en Florencia pidió a la Comisión la rápida elaboración
de un plan de actuación para el aprendizaje en la sociedad de la información,
que incluirá la interconexión de las redes escolares a nivel europeo, el fomento
de los contenidos educativos en multimedia y la sensibilización y formación
de enseñantes y formadores en lo relativo al uso de las herramientas de la
nueva sociedad de la información.
- pasar de enseñar a aprender: según el primer informe anual
del Foro de la sociedad de la información, hay que reorientar con rapidez
la educación y la formación de manera que las instituciones de enseñanza puedan
responder mucho mejor a los cambios en la demanda de cualificaciones en los
negocios y en la industria. Se trata de un elemento fundamental para la creación
de empleo y el crecimiento de la productividad. Las instituciones de enseñanza
superior han empezado a sentar las bases de las futuras comunidades de aprendizaje,
y es necesario apuntalar sus esfuerzos mediante vínculos de asociación con
la industria y los servicios locales con arreglo a las recomendaciones del
informe Ciampi sobre competitividad y con las vías abiertas en los programas
Comett y Leonardo da Vinci. El sistema de escolaridad obligatoria también
ha sido testigo de importantes iniciativas, muchas de ellas impulsadas por
programas de la Unión Europea, si bien todavía necesita apoyo y recursos considerables
para formar las necesarias alianzas con el mundo del trabajo. Esto plantea
cuestiones de capacidad de inversión, metodología y desarrollo de programas
de estudios, con especial atención a las necesidades del sujeto que aprende.
De manera más amplia, puesto que la retentiva de aprendizaje es mucho más
elevada "haciendo" (80%) que leyendo o escuchando (5-10%), el potencial
de autoaprendizaje mediante uso de las TIC es inmenso y, de configurarse correctamente,
podría convertirse en un instrumento clave para colmar el déficit de conocimientos.
Los principios básicos de la educación y la formación deben descansar más
en el concepto de capacidades de aprendizaje que en la educación y formación
formales.
- aprender haciendo: la "empresa que enseña" debe
imponerse como componente fundamental de la sociedad del aprendizaje. Las
personas que trabajan en esas empresas utilizarán su acceso electrónico al
conocimiento y a la información para actualizar sus cualificaciones. Esto
requiere nuevas formas de asociación entre empresas, otras organizaciones,
y educadores, para garantizar que se pongan a disposición las cualificaciones
nuevas y cambiantes requeridas. En esta perspectiva, es evidente que renovar
la educación durante el tiempo de trabajo será más importante que reducir
el tiempo de trabajo propiamente dicho.
La clave de este planteamiento es reforzar de manera permanente la empleabilidad
de la población activa mediante la formación. Su riesgo es que a medida que
las empresas multipliquen sus contratos de trabajo más flexibles, reduciendo
los niveles de estabilidad del empleo, con el fin de ajustarse con rapidez
a los cambios de la demanda de mano de obra, la motivación para invertir en
la formación de una plantilla principal podría reducirse en lugar de aumentar.
Así, por ejemplo, la propensión de las grandes empresas japonesas a invertir
en formación podría explicarse por la política de empleo vitalicio, con la
cual los resultados de la formación se conservan dentro de la empresa. Así
pues, en Europa no debería darse por sentado que flexibilidad e inestabilidad
del empleo son una misma cosa. De hecho, la capacidad de las empresas para
ajustarse de forma continua al mercado y al cambio tecnológico depende de
la cooperación de un núcleo de plantilla estable y leal. Hay que alentar a
las empresas a invertir más en la formación de este núcleo e idear incentivos
y fórmulas particulares para hacer extensivos estos instrumentos a la mano
de obra periférica.
- reconversión en lugar de obsolescencia de las cualificaciones:
el punto más crítico es la reinserción en la vida laboral de las personas
que han perdido su empleo. En los últimos 20 años los Estados miembros prácticamente
no han logrado ofrecer un nuevo comienzo a los desempleados. Resolver este
problema es una de las tareas principales previstas en la estrategia de reempleo
de Essen, corroborada por los Jefes de Estado y de Gobierno en el Consejo
Europeo de Madrid de 1995. En lugar de contar con 9 millones de personas en
desempleo de larga duración con pérdida de cualificación profesional, la forma
más cara de gasto público y con el nivel más bajo de rentabilidad para la
economía o la persona, y muchos millones más encaminados al desempleo de larga
duración, los Estados miembros deberían contar con 9 millones de personas
ocupadas en complementar, mantener y aumentar su capacidad de lectura, escritura,
cálculo e interacción con las nuevas tecnologías. Todos los desempleados deberían
tener el derecho y la obligación de mantener y desarrollar las capacidades
básicas para la sociedad de la información y adquirirlas en función del mercado
de trabajo real y dinámico. La reinserción debería comenzar mucho antes de
que la persona caiga en el desempleo de larga duración y en el desánimo. Esta
es la diferencia fundamental entre políticas activas y políticas pasivas.
En este contexto, los gobiernos deben encontrar el modo de transformar los
gastos para políticas laborales pasivas en políticas activas, preparando a
los demandantes de empleo para unas modalidades de producción de bienes y
servicios con una mayor base de conocimiento. Canalizar una mayor parte de
estos recursos financieros hacia las subvenciones para formación y adquisición
de nuevas capacidades, y no limitarse a la ayuda pecuniaria, contribuirá a
mejorar el dinamismo del mercado laboral y de las finanzas públicas en general.
En este contexto, los servicios de colocación también deben esforzarse por
proporcionar a los demandantes de empleo un apoyo más personalizado y basado
en las TIC.
4.7 La plataforma: las nuevas prioridades en los programas de convergencia
- Existe ahora un amplio
consenso en Europa de que la educación y la formación desempeñan un
papel fundamental en una política de empleo moderna. Por esta razón
la Comisión se congratula particularmente del nuevo hincapié que en
las conclusiones del Consejo Europeo de Florencia se hace en los recursos
humanos, la infraestructura y en la investigación y desarrollo. De esta
manera, los Ministros de trabajo y empleo, educación y formación, investigación
y desarrollo, transporte y telecomunicaciones disponen de una nueva
plataforma para lanzar iniciativas importantes para el crecimiento y
el empleo.
- Presentar la educación
y la formación como elemento central de una nueva política de reempleo
puede suscitar cierta oposición. El argumento es que el problema del
empleo, profundamente arraigado en Europa, no se resolverá mediante
la educación y la formación si no se pueden ofrecer nuevos empleos una
vez concluida dicha formación. Es un argumento fundado, pero que no
viene al caso. El propósito de la educación y la formación no es sustituir
las políticas macroeconómicas en favor del crecimiento y la creación
de empleo. El propósito de una nueva política de educación y formación
es introducir en las empresas y en el mercado laboral una flexibilidad
positiva que permita llevar adelante una política macroeconómica más
orientada hacia el crecimiento. Por esta razón, la clave para el crecimiento
del empleo reside en un planteamiento integrado entre medidas estructurales
y macroeconómicas, tal como se esboza en las Grandes Orientaciones Económicas,
y la razón por la cual la educación y la formación deberían adaptarse
a las necesidades de la persona que aprende, con especial atención a
la lucha contra la desigualdad y el desfavorecimiento con el fin de
liberar el potencial productivo de toda la población.
4.8 Puntos de reflexión ulterior
- Estos retos plantean
una serie de cuestiones que es necesario abordar particularmente en
el marco del proceso de Essen en favor del empleo (Informe Conjunto
sobre el empleo presentado en la cumbre de Dublín y los Programas Multianuales
1997), en particular:
- También hay
algunas cuestiones que caen bajo la particular responsabilidad de los
interlocutores sociales, y que deben abordarse en el marco del diálogo
social:
5. COHESIÓN: VIVIR EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN
5.1 La preocupación: ¿concentración o cohesión?
- Las TIC albergan una
enorme capacidad para reducir las distancias y mejorar el acceso a la
información y a los servicios. Las nuevas tecnologías y redes permiten
llevar el trabajo a zonas con elevado nivel de desempleo para reducir
las desventajas de las regiones menos favorecidas y más periféricas.
- Por otra parte, empero,
preocupa también el impacto de las TIC sobre la cohesión. Muchas personas
temen que las nuevas tecnologías puedan aumentar en lugar de reducir
las desigualdades existentes, conducir a una concentración de empleos
y de producción en unas pocas regiones. También se teme el desarrollo
de una sociedad de dos velocidades, la de aquellos que "tienen"
y de aquellos que "no tienen" información.
5.2 Los hechos: la diferencia está en las
políticas públicas
- En nuestras economías
de mercado operan mecanismos potentes que conducen a la concentración.
Por esta razón, son necesarias políticas fuertes y coherentes en favor
de la distribución justa y la cohesión social con el fin de equilibrar
progreso económico y justicia social. Los cambios fundamentales como
la revolución de la información hacen que estas políticas sean mucho
más necesarias, pero también ofrecen muchas nuevas oportunidades de
utilizar las TIC para crear una sociedad inclusiva y productiva.
- Muchos Estados miembros
son conscientes de la necesidad de disponer de políticas activas en
materia de TIC y están desarrollando estrategias anticipadoras para
desarrollar la sociedad de la información a nivel nacional y regional.
En general, las estrategias empiezan por centrarse en los aspectos básicos
del desarrollo de las infraestructuras y la necesidad de dar apoyo a
las empresas, especialmente a las PYME, para adaptarse a la sociedad
de la información. Una vez instaurado el apoyo para la infraestructura,
se impulsa el desarrollo de asociaciones privadas y/o públicas para
fomentar una participación más amplia en la SI. Algunos Estados miembros
han desarrollado políticas, por ejemplo, que reconocen la importancia
de integrar las escuelas y otras instituciones educativas en las infraestructuras
de la sociedad de la información. Un ejemplo de estrategia más amplia
es el programa Info-Society 2000 de Dinamarca, que tiene por
objeto fomentar toda una gama de servicios públicos electrónicos para
desarrollar la sociedad de la información y fomentar con ella la inclusión
social.
- Es, claro está, difícil
separar el impacto de las TIC de otros factores más amplios que también
afectan el desarrollo social y regional. Hablando en general, ha habido
una lenta tendencia hacia la convergencia de la renta per cápita en
los Estados miembros, pero prácticamente no ha habido cambios en las
disparidades regionales por lo que respecta a la renta general. Mientras
que algunas de las zonas más débiles han experimentado una fuerte convergencia
hacia los niveles del resto, las disparidades entre regiones dentro
del mismo Estado miembro han tendido a aumentar a lo largo del tiempo.
- Las políticas comunitarias
desempeñan un papel fundamental en el progreso de los países beneficiarios
del Fondo de Cohesión para situarse a la altura del resto, y los Fondos
Estructurales han podido reducir algunas disparidades socioeconómicas,
aunque los recursos no tienen el volumen necesario para compensar por
completo las tendencias generales. Las políticas regionales de los Estados
miembros parecen haber tenido menos éxito. Esto plantea nuevos desafíos
políticos respecto a la ventaja económica relativa de las regiones periféricas
y respecto al modo de maximizar las oportunidades y minimizar los riesgos
de las nuevas TIC para la cohesión de la Unión.
5.3 El primer desafío: sacar el mejor partido
del nuevo marco reglamentario
- El primer reto es
la necesidad de maximizar el potencial de la liberalización de las telecomunicaciones
y el desarrollo del nuevo marco legal, que se encuentra en la base de
la transición hacia la sociedad de la información. El compromiso por
la plena liberalización a 1 de enero de 1998 tendrá un fuerte impacto
en el desarrollo de las TIC, la productividad y el crecimiento. Las
TIC se están convirtiendo en las arterias principales de la creación
de riqueza, y el acceso a redes eficientes de telecomunicaciones es
un requisito previo indispensable para sacar provecho de la sociedad
de la información. No obstante, siguen existiendo diferencias notables
entre Estados miembros y regiones en el nivel de disponibilidad de infraestructura
básica, el coste y la fiabilidad de los servicios, y la disponibilidad
de servicios avanzados.
- La Comisión está trabajando
para asegurar que la combinación de nuevas tecnologías y liberalización
sirva para reducir y no para aumentar las diferencias regionales existentes.
Aunque todavía no se ha alcanzado la plena liberalización, la experiencia
en los mercados ya liberalizados es alentadora, y existen indicios de
elevados niveles de penetración de las TIC incluso en zonas remotas.
Para citar solamente un ejemplo, Finlandia es, con mucho, el país con
mayor densidad de conexión a Internet. La capacidad para reducir las
distancias ya se utiliza como elemento importante en el desarrollo de
las políticas regionales.
- No obstante, la liberalización
no llevará de forma automática estos beneficios a todas las regiones
de la Comunidad, en parte porque los niveles existentes de infraestructura
y servicios son significativamente menores en algunas zonas, y en parte
debido a las barreras educativas e institucionales que frenan el uso
de las nuevas TIC. Hay que evitar que aumenten las disparidades existentes.
La solución no puede residir, sin embargo, en una liberalización más
lenta de las comunicaciones y la creación de obstáculos para la puesta
en práctica de las TIC. Al contrario, hay que consolidar las políticas
de acompañamiento en favor del desarrollo de las infraestructuras, y
los recursos humanos y los Fondos Estructurales tienen una importante
función en este contexto.
- La definición de prestación
de servicio universal -la definición de un conjunto mínimo de servicios
ofrecidos a precios abordables- es una contribución importante a la
cohesión, y la Comisión ya ha debatido este tema en su reciente Comunicación
sobre el servicio universal de telecomunicaciones. No obstante, más
allá de esto siguen pendientes cuestiones importantes relacionadas con
el nivel y la calidad del acceso al abanico completo de servicios de
la sociedad de la información para las regiones menos favorecidas y
menos pobladas, los grupos con necesidades especiales, y las instituciones
públicas como son las escuelas, los hospitales y las bibliotecas. Esta
cuestión y otras serán objeto del primer informe sobre el servicio universal
en 1998.
5.4 El segundo desafío: la base de los
recursos humanos
- El segundo reto consiste
en reforzar el desarrollo de los recursos humanos para estimular la
formulación de estrategias anticipadoras en las regiones de cohesión,
de manera que puedan cosechar los frutos de la sociedad de la información.
La importancia del nuevo planteamiento integrado de las TIC y de la
renovación organizativa se destacaban en el Capítulo 3. La necesidad
de una política actualizada en favor de las cualificaciones y competencias
necesarias en la sociedad de la información se ha abordado en el Capítulo
4.
- Una de las conclusiones
que se desprenden es que las políticas de recursos humanos irán adquiriendo
mayor importancia en el futuro, a medida que la producción de bienes
y servicios vaya apoyándose cada vez más en el conocimiento. Los equipos
de TIC se pueden comprar y utilizar en todo el mundo, pero a largo plazo
uno de los factores determinantes para el éxito de una región es el
nivel de conocimientos de la gente y su capacidad para utilizar las
TIC. Es necesario reorientar los Fondos Estructurales en el marco de
la nueva sociedad de la información para tener en cuenta estos aspectos.
Las políticas deben tender más a estimular el acceso y la utilización
de las modernas TIC.
- Las mejores perspectivas
de éxito en las regiones menos favorecidas parecen darse cuando la innovación
se acompaña de un cambio significativo en el comportamiento organizativo
tanto en las empresas como en las instituciones públicas. El nuevo concepto
de empresa flexible podría ofrecer grandes oportunidades para el desarrollo
regional.
- En el "Pacto
europeo de confianza para el empleo" la Comisión ha tomado la iniciativa
de desarrollar las asociaciones locales y regionales para impulsar el
crecimiento y el empleo. El objetivo que se persigue es generar e intensificar
el impulso político a nivel local, sin crear estructuras nuevas, centrando
la atención en objetivos realistas para la economía y la creación de
empleos. El elemento más importante reside en la movilización de todos
los agentes interesados en la creación de negocios y de empleos y lograr
que participen en los foros de reflexión política y de presentación
de propuestas. El Consejo Europeo de Florencia dió luz verde al proceso
de selección de regiones y ciudades piloto dispuestas a participar en
pactos territoriales por el empleo.
- Una mayor participación
local podría contribuir de forma importante a desarrollar en la sociedad
de la información una política de cohesión nueva, más orientada a la
intensidad de empleo y a los recursos humanos. La Comisión Europea,
por medio del artículo 10 del Reglamento del FEDER y del artículo 6
del Reglamento del FSE, apoya dos tipos de acciones innovadoras destinadas
a sacar el máximo partido de la sociedad de la información en las regiones.
En primer lugar, la preparación de la estrategia regional para la sociedad
de la información y los planes de actuación basados en la instauración
de un consenso regional, fundado en asociaciones locales amplias, sobre
el modo de integrar la sociedad de la información en las políticas de
desarrollo regional (incluyendo los aspectos de recursos humanos y mercado
laboral). En segundo lugar, el desarrollo de aplicaciones piloto transnacionales
que demuestren las prácticas más fructuosas. Las partes asociadas colaborarán
para preparar y lanzar aplicaciones que contribuyan al desarrollo regional
y al crecimiento del empleo. Se hará hincapié en las aplicaciones generadas
por la demanda de los usuarios, que puedan generar beneficios sociales
y económicos y que presenten vínculos con las grandes prioridades de
desarrollo regional (en particular, aplicaciones para colectivos específicos,
servicios de empleo, formación, enseñanza abierta y a distancia, sanidad,
servicios de apoyo a la empresa). La experiencia de esta y otras iniciativas
podrá constituir la base para una asistencia más amplia a través de
los Fondos Estructurales.
5.5 El tercer desafío: habilitación e integración
- El tercer reto es
utilizar la sociedad de la información para consolidar la cohesión social
y aumentar la capacidad de las personas para participar de manera plena
en todos los aspectos de la vida económica y social, convertirla en
un instrumento para la creación de una sociedad inclusiva. La sociedad
de la información debería ser una sociedad de personas, utilizada para
las personas y por las personas para revelar el poder de la información,
y no para crear o aumentar las desigualdades existentes entre los "ricos"
en información y los "pobres" en información.
- La sociedad de la
información brinda muchas nuevas posibilidades para mejorar la calidad
de vida de los ciudadanos de Europa. Ofrece la posibilidad de generar
nuevos tipos de servicios al consumidor y públicos, además de nuevos
códigos de acceso a los servicios existentes. En particular, permite
aportar soluciones nuevas a muchos tipos de desventajas.
- Alcanzar este objetivo
requiere toda una serie de políticas públicas activas en muchos campos,
en particular la cualificación en el lugar de trabajo y el acceso a
los centros de enseñanza, y convertir el dominio de las TIC en parte
integrante de las medidas para el mercado laboral y el fomento de las
comunidades locales. También presupone dar a las personas los medios
para comprender y relacionarse con los cambios provocados por las nuevas
tecnologías en campos tan variados como la representación democrática
y los servicios de la venta al por menor, el aprendizaje y el ocio,
la asistencia y la cultura. Tanto la política pública como la generación
de mercados para las TIC requieren favorecer la participación, el acceso
y la confianza. Entre los temas de preocupación cabe citar el equilibrio
generacional, las personas con discapacidades y la asistencia sanitaria
en general, sin olvidar el problema de los estereotipos sexuales que
operan tanto en el acceso a las TIC como en los efectos más amplios
de éstas sobre el mercado de trabajo.
- Muchas de estas cuestiones
se han debatido con detalle en el Grupo de Expertos de Alto Nivel y
en el primer informe anual del Foro de la sociedad de la información.
En los Estados miembros se han tomado iniciativas políticas a las que
ya están respondiendo las empresas y las entidades locales. Está mejorando
el acceso a la sociedad de la información, y las TIC son de uso cada
vez fácil. La Unión Europea tiene un importante papel que desempeñar
en el estímulo de este proceso, por ejemplo mediante la puesta en común
de fuerzas y de experiencia, de investigación y desarrollo, de proyectos
piloto comunes y con el apoyo de los Fondos Estructurales.
- En los objetivos de
habilitación e integración en la sociedad de la información, el presente
Libro Verde centra su atención en cuatro ejes principales: primero,
la democracia y la importancia del acceso; segundo, la igualdad de oportunidades
para hombres y mujeres; tercero, el fomento de la integración social,
especialmente para grupos con necesidades especiales; cuarto, la salud
pública.
- La democracia
es algo más que votar en unas elecciones. Tiene que ver con la participación
y representación en una serie de foros de decisión, a muchos niveles.
El modelo europeo está anclado en el concepto de democracia informada.
El ejercicio verdadero de los derechos políticos requiere el acceso
a información exacta y actual que permita votar y decidir de forma democrática.
Para que exista una democracia verdadera e integradora la totalidad
de la población debe disponer de igual acceso a la información a fin
de elegir de manera eficaz y equitativa. La sociedad de la información
puede acrecentar la democracia mediante la garantía del acceso igual
y público a la infraestructura de las TIC, a los servicios de información
en red y a las capacidades necesarias para utilizar estos servicios.
- Es importante que
reconozcamos el gran potencial de la sociedad de la información para
la experimentación y la expresión pública, especialmente en los ámbitos
de bajo coste y accesibles a la población de base. Como señalaba el
Foro de la sociedad de la información en su primer informe anual, las
nuevas tecnologías deberán tener unas extraordinarias implicaciones
positivas para nuestras democracias y nuestros derechos individuales
al aumentar el pluralismo y el acceso a la información pública y al
permitir a los ciudadanos participar en mayor medida en el proceso público
de toma de decisiones. La vitalidad del debate político podría cobrar
un nuevo impulso mediante un mayor recurso a la democracia directa.
Al mismo tiempo, sin embargo, también es importante combatir los aspectos
más negativos de la sociedad de la información. La circulación de material
de carácter racista y pornográfico en Internet, por ejemplo, suscita
mucha preocupación.
- Un ejemplo de las
nuevas oportunidades que las TIC crean para la participación y concienciación
de un público más amplio en el proceso político es la infraestructura
nacional de información instaurada por el gobierno de los Estados Unidos,
que comprende una iniciativa de gestión en línea de los asuntos públicos.
Motivada por el deseo de dar una mayor apertura a la relación y al diálogo
entre el gobierno federal y la población general, es un destacado ejemplo
de utilización de las TIC para ampliar la participación democrática.
Otro ejemplo, esta vez de Europa, es el programa Info-Society 2000
lanzado por el gobierno danés y que comprende la implantación de una
serie de servicios públicos electrónicos destinados a desarrollar la
sociedad de la información y promocionar la integración social dentro
de ésta. Incluye un programa denominado "Red Abierta de la Sociedad",
una red informática y de telecomunicaciones homogénea que los ciudadanos
podrán utilizar con la misma facilidad y rapidez que el sistema telefónico
actual.
- Este tipo de planteamiento
podría tener un gran valor para la Unión Europea. Coordinado a escala
europea, podría acrecentar sobremanera la cohesión social en toda la
Unión y fomentar en el ciudadano el sentido de identidad europea. En
particular, la inclusión de los propios órganos europeos en las iniciativas
gubernamentales abiertas podría ofrecer ventajas sustanciales.
- Está claro que la
sociedad de la información ofrece un enorme potencial para aumentar
la accesibilidad y eficacia de los servicios públicos. No obstante,
el paso hacia una prestación de servicios públicos electrónicos presenta
dificultades técnicas y organizativas. Para el funcionamiento en línea
de los servicios públicos es necesario garantizar cierto nivel de acceso
a las instalaciones técnicas. Además, muchas personas no pueden permitirse
la suscripción a los servicios de la sociedad de la información a título
privado. Otras personas viven en lugares en que las infraestructuras
de la sociedad de la información están menos desarrolladas. Así pues,
es necesario establecer puntos públicos de acceso o centros de información
únicos para complementar el desarrollo de actividades y servicios de
la sociedad de la información desde el domicilio. También es importante
tener en cuenta las necesidades de las personas que tienen dificultades
para utilizar los servicios a base de TIC o adaptarse a ellos.
- La igualdad de
oportunidades puede verse favorecida por el potencial de las TIC
para mejorar el equilibrio entre la vida familiar y profesional. No
obstante, el cambio se produce dentro de un mercado de trabajo fuertemente
segregado, y las TIC tienen un impacto muy diferente en hombres y mujeres.
Por consiguiente, para responder con eficacia es importante ser consciente
de esta diferencia de impacto en ámbitos tan diversos como la educación
y la formación, el Derecho del trabajo, los métodos de trabajo y los
perfiles de cualificación. Así, por ejemplo, los estereotipos sexuales
pueden superarse en el proceso de formación confeccionando material
pedagógico más sensible a las diferencias de trato por razón de sexo,
procurando que la educación y la formación puedan tener lugar en entornos
más favorables y confortables para las mujeres, y apoyando el establecimiento
de agencias de teletrabajo que tengan por finalidad directa el apoyo
de la mujer trabajadora. Por otra parte, también puede contribuir al
proceso la participación de las mujeres en el diseño y la especificación
de los productos relacionados con las TIC. Se han emprendido una serie
de trabajos relacionados con las desventajas y la desigualdad a nivel
de la Unión Europea, en particular sobre la problemática hombre-mujer
con las organizaciones pro-igualdad de todos los Estados miembros, así
como actuaciones específicas en el contexto del Cuarto Programa de Acción
sobre la Igualdad de Oportunidades.
- De una manera más
amplia, la evolución de los sistemas de empleo consecuencia de los avances
tecnológicos debe tener presente la necesidad de colocar en un primer
plano la igualdad de oportunidades, en aras de la competitividad a largo
plazo y de la justicia social, con el fin de maximizar el potencial
de la evolución de los papeles desempeñados por hombres y mujeres en
el trabajo y en la vida familiar.
- La integración
social también puede verse favorecida por el potencial de las TIC
para lograr el acceso y la democracia y para combatiar la exclusión
y el aislamiento en todas sus formas. Las TIC permitirán a un mayor
número de personas trabajar desde o cerca de su casa al menos durante
algún tiempo, con lo cual serán más las comunidades que cobren vida
durante las horas de trabajo y más los servicios -especialmente los
educativos y comunitarios- que puedan prestarse a nivel local. Tal como
señaló el Grupo de Expertos de Alto Nivel, tales cambios podrían contribuir
a revitalizar comunidades enteras, consolidar las redes sociales y el
sentido de pertenencia a un lugar. Las TIC también podrían ayudar a
superar algunas de las desventajas asociadas a los problemas de movilidad
y a la falta de acceso. Además, la sociedad de la información puede
aumentar la participación y, en consecuencia, la implicación y corresponsabilidad
de los ciudadanos en un amplio abanico de temas como, por ejemplo, la
protección del medio ambiente.
- Al mismo tiempo, no
obstante, la transición hacia la sociedad de la información también
plantea desafíos a la cohesión social. Las personas que viven en comunidades
rurales aisladas o en núcleos urbanos desfavorecidos, las personas que
no trabajan ni estudian tienen pocas probabilidades de entrar en contacto
o tener acceso a las nuevas tecnologías. Esto entraña el riesgo de crear
una sociedad de la información de dos velocidades. De ahí que la transición
deba ir acompañada de una estrategia destinada a aumentar la participación
activa dentro de nuestras comunidades. Revitalizar las comunidades locales
y promocionar el sentido anticipador en la sociedad de la información
es importante porque:
- las comunidades revitalizadas son más capaces
de generar oportunidades de empleo y riqueza en el mercado mundial,
- los cambios en las tendencias demográficas
y asistenciales apuntan hacia un mayor número de personas necesitadas de alguna
forma de asistencia,
- las TIC tienen un importante potencial para
acrecentar la cohesión e integración de las comunidades y para reducir la
exclusión que amenaza a los grupos desfavorecidos,
- para muchas personas está cambiando la relación
entre trabajo y ocio, y esto tiene implicaciones importantes para el individuo,
la familia y la comunidad,
- para los desempleados de larga duración es
necesario hallar nuevas formas de desempeñar un papel activo en la sociedad.
- Para que la sociedad
de la información tenga un carácter integrador, es fundamental fomentar
el acceso y la utilización de las TIC en las escuelas, tema que se tratará
en el plan de acción de la Comisión "Aprender en la sociedad de
la información". El aprendizaje no puede seguir limitado a la escolaridad.
La sociedad de la información también será una sociedad del conocimiento,
donde tendrá la máxima importancia el aprendizaje a lo largo de toda
la vida: en la escuela, en casa, en el trabajo. En este contexto, hay
que prestar especial atención a las necesidades de las personas de edad
avanzada y de las personas con discapacidades, que a menudo se cree
menos propensas a utilizar las TIC e incapaces de participar en la sociedad
de la información.
- De hecho, las TIC
pueden mejorar la calidad de vida de las personas mayores y de las personas
con discapacidades al facilitarles la vida autónoma en la comunidad
y contribuir a crear nuevas posibilidades de acceso, participación e
integración socioeconómica. Aprovechar este potencial exige adaptar
la tecnología a las necesidades de las personas. Así, las aplicaciones
de las TIC pueden ofrecer modalidades alternativas de comunicación y
presentación de la información como son, por ejemplo, los servicios
multimedia para personas con deficiencias sensoriales. Para las personas
con dificultades para acceder a los centros de empleo y de educación
también pueden ofrecer la oportunidad de realizar actividades desde
el hogar como el teletrabajo o el aprendizaje a distancia. Pueden facilitar
asimismo el acceso a distancia a la asistencia médica y social y a otros
servicios de apoyo.
- En diferentes ciudades
y regiones de Europa se han puesto en marcha proyectos que utilizan
las TIC de manera innovadora para ayudar a las personas de edad avanzada
o con minusvalías. La importancia de las TIC como instrumento para facilitar
la integración de las personas mayores y con discapacidades también
se ha reconocido en una serie de programas de la Unión Europea. HANDYNET,
por ejemplo, es un sistema informatizado europeo de información y documentación
sobre las ayudas técnicas para personas con discapacidades. Por otra
parte, el programa TIDE (telemática para la integración de las personas
con minusvalías y de edad avanzada) fomenta la investigación y el desarrollo
de la utilización de productos y aplicaciones TIC para ayudar a estos
colectivos en su vida diaria. Hay que pensar de qué manera se puede
proseguir esta actuación en el 5º programa marco de investigación y
desarrollo tecnológico (IDT). Estos temas también se abordarán en la
próxima comunicación de la Comisión relativa a las personas con minusvalías.
- Sin embargo, la realización
del pleno potencial de estas nuevas aplicaciones plantea interrogantes
sobre la disponibilidad, el precio y la accesibilidad de las TIC. Mientras
que algunas aplicaciones no requieren más que una simple línea telefónica,
otras exigen servicios más avanzados que no están al alcance de todo
el mundo. En consecuencia, además del trabajo en curso para poner a
punto aplicaciones de fácil utilización, es importante garantizar que
tanto la política social como el marco que regula las telecomunicaciones
y la prestación de servicios universal tenga plenamente en cuenta la
evolución de las necesidades de las personas de edad avanzada o discapacitadas,
a fin de permitirles participar plenamente en la sociedad de la información
y beneficiarse de todas sus ventajas. Muchas de estas cuestiones se
tratarán en el primer informe sobre la implantación del servicio universal
en 1998.
- La nueva sociedad
de la información está cambiando la configuración, la prestación y el
alcance de la atención sanitaria, donde existe un amplio margen
de innovación. La introducción de las TIC en el sector sanitario -y
en especial la telemática aplicada a la sanidad- facilitará la mejor
cobertura de los servicios sanitarios, mejorará la calidad de los diagnósticos
y de la asistencia sanitaria y ayudará a garantizar la prestación de
servicios sanitarios con buena relación coste-eficacia en regiones poco
pobladas y remotas.
El desarrollo de las TIC permite y crea la necesidad de reorganizar el trabajo
en todos los niveles de la sanidad. Afectará a todo el sistema sanitario,
al igual que a la prestación de servicios sanitarios y sus procedimientos.
Los empleos y las cualificaciones requeridas del personal sanitario cambiarán
de forma sustancial. Se hará sentir una importante necesidad de formación
y reconversión de los profesionales de la salud. Por otra parte, los sistemas
de telemática sanitaria deberán prestar al médico un mayor apoyo en términos
de capacidad de diagnóstico y de información.
- Como parte de esta
evolución, aumentará la recopilación y transferencia de historias clínicas.
Así pues, una de las grandes prioridades consistirá en garantizar un
alto grado de protección de la intimidad y de los datos sanitarios.
Serán necesarias nuevas medidas de salvaguardia para garantizar que
tanto los profesionales como los pacientes puedan depositar su confianza
en los nuevos sistemas. Como ha señalado el Grupo de Expertos de Alto
Nivel, quizás en algunos casos habrá que reexaminar las normas éticas
del sector sanitario.
- Otro aspecto importante
de la sanidad basada en la telemática es la normalización. La normalización
apropiada de la telemática y de sus sistemas asociados, incluido el
software, es necesaria a nivel europeo, nacional y local para aprovechar
al máximo las ventajas potenciales de todo el sistema. Es un aspecto
en el cual la Comisión Europea, en colaboración con los organismos de
normalización internacionales pertinentes, puede marcar la dirección.
- Por último, es fundamental
evaluar los aspectos positivos y potencialmente adversos de las TIC
en los diferentes niveles de los sistemas sanitarios. Se han iniciado
en Europa numerosos proyectos piloto en el sector sanitario, aunque
hasta la fecha apenas se ha efectuado una evaluación coherente del impacto
de las innovaciones telemáticas. Como ha subrayado el Grupo de Expertos
de Alto Nivel, la información y la experiencia adquiridas deberían ser
objeto de recopilación, análisis y distribución sistemáticas. También
recomendaba implantar actividades de recopilación y distribución de
información para el análisis y el intercambio de tal información en
el marco de la Unión Europea.
5.6 Consolidar el progreso
- Los Estados miembros
están preparando políticas públicas en los ámbitos relacionados con
la consecución de la cohesión social en la nueva sociedad de la información.
En todos estos terrenos, la Unión Europa también participa, prestando
su apoyo a la formulación de políticas, utilizando mecanismos como el
presente Libro Verde y las deliberaciones que lo han conformado, aunando
las fuerzas y las experiencias en temas específicos. Todos estos esfuerzos
también cuentan con una importante ayuda de los Fondos Estructurales.
- Un aspecto importante
de todas estas actividades es el trabajo que se está realizando en el
contexto del Cuarto Programa Marco de IDT para fomentar las aplicaciones
sociales de las TIC. El objetivo al crear una sociedad de la información
amigable (por ejemplo investigando maneras para que la gente pueda acceder
de manera más fácil a la información y a la educación a lo largo de
su vida) es uno de los temas que se señalan como prioritarios en la
reciente Comunicación de la Comisión sobre las directrices preliminares
para el Quinto Programa Marco de IDT.
5. 7 Temas de reflexión ulterior:
- Aprovechar el potencial
de las TIC para aumentar la cohesión y lograr la integración suscita
algunas preguntas importantes:
6. LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN - EL MODELO EUROPEO
- La Unión Europea está
construida sobre una sólida tradición de diversidad cultural, democracia
política y economía de mercado. Los Estados miembros han desarrollado
modelos sociales con muchos rasgos comunes, con derechos sociales fuertes
e interlocutores sociales independientes, capaces de asumir la responsabilidad
en materia de condiciones de trabajo y de distribución justa. En el
marco de la Unión Europea los Estados miembros han creado un mercado
único de 370 millones de consumidores con unos 16 millones de empresas:
la mayor entidad económica del mundo.
- El modelo social europeo
descansa a la vez en la competencia entre empresas y en la solidaridad
entre ciudadanos y Estados miembros. La sociedad europea de la información
debe sacar el máximo partido de esta fuerza económica, social y cultural,
vinculando los aspectos tecnológicos, económicos y sociales en la creación
de nuevas oportunidades para todos sus ciudadanos.
- La sociedad de la
información representa el cambio más fundamental de nuestro tiempo,
con enormes oportunidades para la sociedad en su conjunto, pero con
riesgos para algunos individuos y algunas regiones. Nuestro modo de
desarrollarla debe reflejar las ideas y los valores que conforman la
Unión Europea. Para ganar el apoyo de los ciudadanos, estas ideas y
estos valores deben ser transparentes y coherentes con la justicia social.
Por esto, la Comisión invita a todas las partes interesadas a reflexionar
sobre las posibilidades de formular un conjunto de principios comunitarios
comunes para el desarrollo de la sociedad europea de la información.
- La Comisión entiende
que estas políticas públicas deberían, entre otras cosas:
1. Reforzar la capacidad de la
economía comunitaria para crear puestos de trabajo, alcanzar niveles elevados
y tasas sostenibles de crecimiento económico y empleo, asegurar que las PYME
puedan sacar el máximo partido de la sociedad de la información, y mejorar
la cohesión en los Estados miembros y regiones utilizando el potencial de
las TIC para aumentar la productividad en la utilización de los recursos humanos,
financieros y materiales.
2. Impulsar la democracia y la justicia social
garantizando que los gobiernos, con la participación de organizaciones no
gubernamentales, apoyen plenamente el potencial de las TIC para proporcionar
información pertinente y actualizada sobre temas de interés común y permitan
a los ciudadanos participar en las decisiones de carácter público.
3. Garantizar el fomento de los objetivos de las
políticas de igualdad de oportunidades, en el trabajo y en el hogar, prestando
especial atención a la formación de los jóvenes en materia de TIC, e incorporando
la información y formación sobre las TIC en las diferentes políticas y actuaciones
destinadas a corregir los desequilibrios derivados de los estereotipos sexuales
en los adultos.
4. Suprimir las desventajas que afrontan los grupos
sociales desfavorecidos y garantizar que aquellos que actualmente carecen
de oportunidades en la sociedad tengan la posibilidad de dominar las TIC y,
así, mejorar su posición relativa en lugar de marginarse más todavía.
5. Prestar apoyo a las personas con necesidades
especiales, puesto que las TIC pueden ayudar a muchas de ellas a mejorar su
calidad de vida y responder a sus propias necesidades, así como aumentar su
contribución a la sociedad en su conjunto.
6. Reducir la burocracia y mejorar la calidad
y eficiencia de la administración pública a nivel nacional, regional y local,
y mejorar los beneficios en general de los servicios del estado del bienestar,
como son la asistencia sanitaria y la educación, mejorando la eficiencia y
adecuando mejor las prestaciones a las necesidades individuales.
Se invita a la formulación de comentarios sobre todos los
temas presentados en este Libro Verde. Los comentarios podrán enviarse a:
PRIORIDAD PARA LAS PERSONAS
Comisión Europea
Dirección General V
Empleo, Relaciones industriales y Asuntos Sociales
DG V/B/5
200, rue de la Loi/Wetstraat 200
B-1049 Bruselas
BÉLGICA
hasta el 31 de diciembre de 1996.
También pueden enviarse comentarios por correo electrónico a la dirección
siguiente: peoplefirst@fse.dg5.cec.be
Pueden obtenerse ejemplares del presente Libro Verde, el Informe del Grupo
de Expertos de Alto Nivel y el Informe del Foro sobre la sociedad de la información
en la dirección arriba indicada o bien en el servidor Web de la ISPO:
URL: http://www.ispo.cec.be/infosoc/legreg/docs/peop1st.html
http://www.ispo.cec.be/hleg/hleg.html
http://www.ispo.cec.be(info forum/pub.html
También pude accederse al presente Libro Verde accionando los iconos siguientes:
The European Institutions, European Commission, Directory of the European
Commission, DG V Employment, Industrial Relations and Social Affairs en
el servidor Web de la Unión Europea:
http://europa.eu.int/
En julio de 1996 la Comisión adoptó un Libro Verde titulado "Vivir y
trabajar en la sociedad de la información: prioridad para las personas"
(COM (96) 389) con el fin de lanzar un amplio debate sobre los temas más importantes
que se plantean en la transición hacia la sociedad de la información.
Este documento examina la organización del trabajo en la sociedad de la información
e identifica los desafíos que se presentan para las organizaciones y para
el individio. A continuación aborda el crecimiento del empleo y la función
que pueden desempeñar la educación y la formación en la creación de empleos
y de cualificaciones. Por último, expone en qué modo puede configurarse la
sociedad de la información para satisfacer las necesidades y exigencias de
los europeos y para contribuir a la revitalización de sus comunidades.

