El debate sobre el desequilibrio mundial de la comunicación fue protagonista de los años setenta, cuando la Unesco se convirtió lugar de expresión del "nuevo orden mundial de la información y la comunicación" (NOMIC) por parte de los países no alineados. En 1977, bajo la presidencia en ese organismo del senegalés Amadou Mahtar M´Bow, se crea una Comisión Internacional para el estudio de los problemas de la comunicación, y tres años más tarde se publican las conclusiones en el denominado "Informe McBride". El documento -el primero que da cuenta del desequilibrio informativo- quedó en una mera enunciación de principios, debido, entre otras cosas, a "la intransigencia de la América reaganiana pretendiendo imponer a cualquier precio su tesis del free flow of information" (Mattelart, Armand y Mattelart Michéle. Historia de las teorías de la comunicación, (Barcelona), Paidós, 1995, pág. 82).